viernes, 10 de junio de 2016

LA TECNOLOGÍA EN LA VIDA COTIDIANA

LA TECNOLOGÍA EN LA VIDA COTIDIANA
Los avances científico-tecnológicos han modificado diferentes dimensiones de la sociedad: las condiciones sociales, culturales, educativas, económicas, entre otras, de los seres humanos. La tecnología tiene (y ha tenido) un rol sumamente importante porque influye en  la vida cotidiana de los individuos y se halla presente en todos los espacios en los que actúan. En sus formas de percibir la realidad, buscar información, adquirir conocimiento, comunicarse, entretenerse, entre otros. Así, las tecnologías de  la información y la comunicación intervienen en la formación de las subjetividades.
 “Esta realidad hace necesario que la cultura tecnológica sea parte esencial de la educación escolar para que nuestros niños y jóvenes adquieran saberes que les permitan actuar de manera consciente, reflexiva y crítica ante los cambios tecnológicos, e intervenir creativa y solidariamente en las complejas y competitivas relaciones sociales” (Leliwa, S.  2008:22-23)    
De este modo, la tecnología consiste no sólo en la producción de bienes y servicios. La influencia de estos llega también a incidir en la cultura, en los modos de vida y en la estructura social. Reflexionar sobre nuestra relación habitual con la tecnología ayuda a formar ciudadanos que sean capaces de asumir actitudes sensibles y críticas ante las necesidades y problemas de la sociedad.
Internet en la vida diaria
 El escenario actual plantea la necesidad de que las instituciones educativas formen a las futuras generaciones en un conjunto diverso y complejo de capacidades, entre las que se encuentran las de utilizar tecnologías y entornos digitales y el construir conocimiento en un contexto de superabundancia de fuentes de información, en el cual los individuos se comunican y trabajan en red.
 De este modo, se potencia la conformación de nuevos espacios sociales. Las nuevas tecnologías más los procesos basados en la conectividad posibilitan que las personas trasladen muchas de las actividades que desempeñan dentro de espacios físicos a entornos virtuales, móviles y conectables.
 Las Nuevas Tecnologías permiten una mayor conectividad e interactividad digital. Esto es consecuencia de los nuevos dispositivos electrónicos digitales que facilitan que las personas estén conectadas en todo tiempo y lugar, contando con una gran capacidad de procesamiento de la información, pudiendo comprender a esta última en cualquiera de los formatos en que se encuentre y otorgando una mayor movilidad sin perder la conectividad.
 Si bien la sociedad actual es la más conectada de todos los tiempos, ello no implica que exista una mayor comunicación entre los individuos. No debe confundirse conexión con comunicación. Por ello, la educación superior debe fomentar la reflexión y el aprendizaje dentro de los nuevos escenarios culturales, sociales y tecnológicos que experimentan diariamente los jóvenes y adultos, abriendo nuevos interrogantes.
 Actualmente la institución educativa es clave en la enseñanza de procesos de construcción del conocimiento. De allí que el trabajo con las Nuevas Tecnologías se centre más que en el dominio meramente instrumental en su práctica como disparador de procesos que promuevan su utilización en forma crítica y generando entornos de reflexión, discusión y nuevas formas de aprendizaje.
 La revolución digital ha dado lugar a otros lenguajes y formas de establecer los procesos comunicativos, donde los entornos resultantes requieren destreza y habilidad, teniendo en cuenta que las oportunidades más poderosas para el progreso no se encuentran en las tecnologías electrónicas sino en las prácticas sociales que se desenvuelven en torno a ellas.
 En ese sentido, es preciso que la escuela se constituya en un ámbito privilegiado desde donde propiciar el acceso y el uso crítico de los recursos tecnológicos disponibles, en tanto son herramientas y entornos que pueden estimular la actividad reflexiva, facilitar el desarrollo de actitudes críticas y posibilitar formas innovadoras de interacción.
 Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Conectividad constituyen para la formación de formadores uno de los elementos más significativos de la nueva realidad tecnológica que potencia los aprendizajes y permiten el desarrollo de habilidades, destrezas y capacidades para los estudiantes que se convertirán en ciudadanos digitales activos. En otras palabras, se pretende que los alumnos puedan conocer, comprender y dominar los conceptos básicos de estas Nuevas Tecnologías de la Información y la Conectividad, para alcanzar la denominada Alfabetización Digital-Informacional.

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